FMI ofrece apoyo a Bolivia para impulsar reformas económicas en reunión con Rodrigo Paz en Washington

En el marco de su gira por Estados Unidos, el presidente electo Rodrigo Paz Pereira se reunió en Washington con Nigel Clarke, subdirector gerente del FMI, quien expresó la disposición del organismo de apoyar a Bolivia en la ejecución de reformas económicas orientadas a la recuperación y estabilidad financiera. “Reunión muy constructiva… El FMI está dispuesto a apoyar a Bolivia para que aproveche la oportunidad de impulsar reformas en beneficio del pueblo boliviano”, publicó Clarke en sus redes sociales.

El acercamiento ocurre semanas después de que Paz, vencedor en primera vuelta el 28 de agosto, señalara a EFE que su prioridad sería “ordenar la casa” sin recurrir al FMI para evitar “una carga de deuda extraordinaria”. Pese a esa postura, su agenda en la capital estadounidense incluye contactos con multilaterales para respaldo técnico y coordinación de su plan económico.

Según adelantó el equipo del mandatario electo, su programa se estructura en tres fases: estabilización, crecimiento y prosperidad, con el objetivo de sentar bases fiscales y monetarias más sólidas. En esa línea, Paz también sostuvo un encuentro con Ilan Goldfajn, presidente del BID, quien manifestó su disposición a acompañar una etapa de “estabilización con protección social”, reforzando la idea de combinar ajustes macro con medidas de resguardo para los sectores más vulnerables.

Antes de partir, el presidente electo explicó que la visita busca garantizar combustibles y la llegada de divisas para normalizar el abastecimiento en los surtidores del país. “Estamos en Washington, capital de varias multilaterales como la CAF, el Banco Mundial y el FMI, que están ayudando a que Bolivia pueda salir adelante”, señaló en un video difundido en sus redes, agradeciendo el apoyo recibido en la gira.

La señal del FMI y del BID se interpreta como una ventana de colaboración en momentos en que el equipo de transición diseña el calendario de reformas y las prioridades presupuestarias. Por ahora, no se detallaron montos ni instrumentos específicos; sin embargo, las conversaciones apuntan a asistencia técnica, potencial acceso a programas de financiamiento y mecanismos que permitan ordenar desequilibrios sin descuidar la protección social.

Con la agenda en marcha, el desafío inmediato será compatibilizar el compromiso de no aumentar la deuda con la necesidad de estabilizar el mercado interno, recuperar reservas, asegurar el suministro energético y recomponer la confianza. Las próximas semanas serán clave para conocer la hoja de ruta definitiva y el alcance del respaldo de los organismos internacionales al plan de reformas económicas del nuevo gobierno.

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