Jeanine Áñez recupera su libertad y asistirá como expresidenta a la toma de mando de Rodrigo Paz

Jeanine Áñez Chávez, expresidenta de Bolivia, recuperará su libertad a más tardar este jueves, tras la nulidad de sentencia dispuesta por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). La decisión instruye su inmediata liberación y el correspondiente mandamiento de libertad deberá emitirse en el transcurso del día, informó el presidente del TSJ, Romer Saucedo.

La confirmación de la salida de Áñez fue acompañada por un anuncio político y simbólico: ejercerá su condición de expresidenta en la toma de mando del presidente electo Rodrigo Paz Pereira, prevista para el 8 de noviembre. Según su hija, Carolina Rivera, la restitución de derechos y atributos propios del cargo permitirá su presencia oficial en el acto de posesión.

“Gracias a Dios, estamos muy contentos. Mi madre va a estar libre. Estamos esperando el mandamiento de libertad, que se va a emitir en las próximas horas. Creemos que mi madre va a salir libre mañana en la mañana”, señaló Rivera. Agregó que la familia vive este momento como un punto de inflexión: “Ya vemos realmente una esperanza, una luz. La noche no va a ser eterna nunca, así que ya vemos un nuevo amanecer”.

Desde el TSJ, Romer Saucedo explicó que la sala competente dispuso la nulidad de la sentencia que mantenía a Áñez privada de libertad, lo que activa el procedimiento para su excarcelación. Con ese paso, la autoridad judicial dio por iniciado el trámite administrativo que debe culminar con la orden escrita de libertad.

Con miras al 8 de noviembre, el entorno de Áñez adelantó que su asistencia a la posesión presidencial tendrá el carácter institucional correspondiente a una expresidenta de Estado. El equipo familiar y jurídico aguarda ahora los documentos finales para concretar la salida y reorganizar su agenda pública.

La liberación de Áñez y su inminente presencia en el acto de traspaso de mando ocurren en la antesala de una jornada clave para la política boliviana. En los próximos días, se espera mayor precisión sobre los detalles logísticos de su participación y los alcances jurídicos de la nulidad dictada por el Tribunal Supremo de Justicia.

Por ahora, el foco está en dos tiempos concretos: la emisión del mandamiento de libertad en las próximas horas y la toma de mando del 8 de noviembre, donde Áñez prevé presentarse con sus derechos restituidos como expresidenta. Se trata de un movimiento con impacto institucional y también personal para su familia, que celebra el cierre de una etapa y el inicio de otra.

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