Jeanine Añez, sobre su presidencia “No me arrepiento de esa decisión”

La exmandataria Jeanine Áñez recordó este 12 de noviembre los seis años desde que asumió la Presidencia de Bolivia y afirmó que “no se arrepiente” de aquella decisión, tomada en medio de la crisis poselectoral de 2019. El mensaje llega pocos días después de que obtuviera su libertad el 6 de noviembre de 2025, tras permanecer 1.710 días recluida en el penal de Miraflores (La Paz) por los casos de “incumplimiento de deberes” y “resoluciones contrarias a la Constitución”.
“El 12 de noviembre de 2019 asumí la Presidencia en consideración del estado de necesidad y la activación de la sucesión constitucional”, escribió Áñez en sus redes. Según relató, su llegada al poder se dio luego de la renuncia y salida del país del entonces mandatario Evo Morales, en un contexto marcado por denuncias de fraude electoral y movilizaciones ciudadanas. La exjefa de Estado ejerció el cargo hasta el 8 de noviembre de 2020.
Áñez, quien enfrentaba una condena de 10 años de prisión, sostuvo que aquella determinación permitió “garantizar la continuidad democrática, la anulación por parte de la Asamblea Legislativa del proceso electoral cuestionado y la convocatoria a nuevas elecciones en 2020”. “No me arrepiento —añadió— aun cuando significó una persecución política cruel, injusta e ilegal que me privó de mi libertad durante casi cinco años”.
La exmandataria también se refirió al actual escenario político. Destacó la reciente posesión de Rodrigo Paz (Partido Demócrata Cristiano) como nuevo presidente de Bolivia y expresó su “esperanza en el nuevo gobierno elegido”. En su mensaje, remarcó que, tras casi dos décadas, el Movimiento Al Socialismo (MAS) —liderado por Morales y continuado por Luis Arce— perdió la presidencia en las elecciones nacionales de este año.
“Hoy, como la inmensa mayoría del pueblo boliviano, uno mi fe y mis mejores augurios a la esperanza en que el gobierno elegido el 17 de agosto y el 19 de octubre de 2025 conduzca a Bolivia por el camino de la reconciliación, la libertad, la justicia y la reconstrucción de un Estado desburocratizado y transparente”, señaló.
La reaparición pública de Jeanine Áñez coincide con los seis años de su llegada al Palacio Quemado y con su salida de prisión, dos hitos que reactivan el debate sobre el rol de la sucesión constitucional en 2019, las responsabilidades políticas y judiciales de aquel periodo y el rumbo del país bajo la nueva administración. Su postura, firme y sin matices, vuelve a colocar en el centro de la discusión términos como fraude electoral, continuidad democrática y reconciliación nacional, en un aniversario que invita a mirar atrás para entender los desafíos que vienen.



