OMS advierte que 15 millones de niños podrían desarrollar cáncer de estómago por Helicobacter pylori

Una investigación reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha encendido las alarmas a nivel global. Según un nuevo informe de su Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, se estima que 15,6 millones de niños y adolescentes, nacidos entre 2008 y 2017, podrían desarrollar cáncer de estómago en algún momento de su vida. ¿La causa principal? La bacteria Helicobacter pylori.
Este organismo microscópico, que infecta a casi la mitad de la población mundial, suele adquirirse en la infancia y puede permanecer en el cuerpo durante décadas sin manifestar síntomas evidentes. Sin embargo, con el tiempo, puede desencadenar gastritis crónica, úlceras y en los casos más graves, cáncer gástrico.
El estudio, que analizó datos de 185 países, revela que Asia concentrará la mayoría de los casos, con un 68%, especialmente en China e India. Le siguen América con un 13%, África con un 11%, Europa con 8% y Oceanía con apenas un 0,4%.
Este patrón tiene relación directa con el acceso a servicios básicos. La Helicobacter pylori se transmite por saliva, vómito, heces y, sobre todo, en contextos de pobreza, donde el agua potable y la higiene son limitadas. Así, el riesgo se eleva en las regiones más vulnerables del mundo.
Lo preocupante de esta bacteria es que muchas veces pasa desapercibida. No siempre genera síntomas inmediatos, y cuando lo hace, suelen ser leves, como acidez o malestar estomacal. Por eso, se la conoce como una amenaza silenciosa. Sin embargo, la buena noticia es que, si se detecta a tiempo, el cáncer de estómago es prevenible.
La OMS recomienda la implementación de programas de cribado, que permitan detectar la bacteria en la infancia y tratarla antes de que cause daño a largo plazo. Además, subraya la urgencia de desarrollar una vacuna preventiva. Actualmente, ya se encuentra en fase tres de ensayos clínicos, lo que representa un avance significativo, aunque todavía se necesita mayor inversión, especialmente en el área pediátrica.
¿Qué podemos hacer desde casa?
Más allá de las políticas públicas, es clave fomentar la higiene, el acceso a agua segura y realizar controles médicos regulares si hay antecedentes de problemas gástricos en la familia. También es importante concientizar sobre esta bacteria y estar atentos a los síntomas persistentes, aunque parezcan leves.
La OMS lanza una advertencia global: millones de niños nacidos entre 2008 y 2017 podrían desarrollar cáncer gástrico debido a una infección común pero peligrosa: la Helicobacter pylori. Aunque es silenciosa y se adquiere en la infancia, sus efectos a largo plazo pueden ser graves. La prevención, detección temprana y acceso a tratamientos adecuados son la clave para cambiar este pronóstico.