Evo morales propone referéndum ver si el país está de acuerdo con entregar Bolivia a Estados Unidos

El expresidente Evo Morales planteó la realización de un referéndum nacional para que la ciudadanía decida si Bolivia debe entregar recursos a Estados Unidos. La propuesta, difundida desde sus redes sociales, sugiere que la consulta incluya el futuro del litio, otros recursos naturales, la Amazonía y la eventual instalación de bases militares norteamericanas en territorio boliviano.

Morales, líder cocalero y figura central de la política nacional, sostuvo que se debe gobernar respetando la soberanía y “escuchando y obedeciendo al pueblo”. Con ese argumento, pide que cualquier definición estratégica sobre el aprovechamiento del litio —considerado clave para la transición energética global— pase por las urnas. En su planteamiento, la Amazonía también ocupa un lugar prioritario por su valor ambiental y por los debates abiertos en torno al control y uso de los recursos naturales.

Del lado del gobierno entrante, el presidente electo Rodrigo Paz Pereira no se ha pronunciado sobre la posibilidad de bases militares de Estados Unidos en Bolivia. Sin embargo, sí adelantó que restablecerá las relaciones diplomáticas con Washington, un paso que reconfiguraría la agenda bilateral tras años de distancia. Este enfoque marca un contraste con la propuesta de Morales y abre un nuevo tramo del debate público: ¿cómo equilibrar la soberanía nacional con una eventual reapertura de vínculos y cooperación internacional?

La idea de un referéndum coloca a la ciudadanía en el centro de decisiones de alto impacto. De prosperar, la consulta podría definir lineamientos sobre contratos, inversión y control estatal en sectores sensibles, especialmente el del litio, donde Bolivia busca posicionarse como actor relevante en la cadena de baterías. También tensiona el tablero político, pues obliga a los actores a fijar postura sobre temas que suelen tratarse en mesas técnicas o diplomáticas.

Por ahora, el escenario combina señales divergentes: una invitación a que el pueblo elija el rumbo de sus recursos y, a la vez, la promesa de diálogo con Estados Unidos para recomponer la relación. En las próximas semanas, la atención estará puesta en si el gobierno electo recoge o no la idea de la consulta, y en cómo articulará su oferta de relaciones diplomáticas con garantías explícitas de soberanía. Lo que está claro es que el debate sobre el litio, la Amazonía y las bases militares ya se instaló en la agenda y promete marcar el tono de la transición.

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