El Expresidente Jaime Paz Zamora se opone a la eliminación de su pensión vitalicia

El Expresidente de Bolivia en Contra de la Decisión del Gobierno

En un reciente comentario, el expresidente de Bolivia expresó su malestar por la reducción de su pensión, una decisión que considera injusta y carente de respeto hacia su gestión y su país. El exmandatario, quien ha ocupado el cargo durante varios años, manifestó que la pensión que recibe es muy baja y que, a pesar de su trabajo en beneficio de la nación, no se le está reconociendo adecuadamente.

“Si me quitan mi pensión, ¿con qué voy a vivir?”, expresó el expresidente, visiblemente afectado por la decisión que ha causado controversia en el ámbito político y social. El exlíder señaló que, aunque su pensión es modesta, esta es una forma de subsistencia para él y su familia. “Tengo dos hijos y vivo con lo que gano, aunque sea una pensión pequeña”, añadió.

Además, resaltó que Bolivia es uno de los países que menos respeta a sus expresidentes, comparándolo con Uruguay, donde el expresidente recibe una pensión de alrededor de 10,000 dólares mensuales, con un beneficio que se mantiene incluso después de dejar el cargo. En su opinión, la pensión que se le ofrece en Bolivia es irrisoria y no refleja el esfuerzo y los logros obtenidos durante su tiempo al frente del gobierno.

“Es gracioso que mi gestión haya dejado 100,000 millones de dólares para Bolivia, y que alguien me diga que no me van a dar 20,000 para mi pensión. Me parece una falta de respeto”, comentó, lamentando la falta de reconocimiento hacia su labor. A pesar de la crítica, el expresidente afirmó que no busca grandes beneficios para él, sino que considera que esta situación refleja una falta de sentido de patria en las decisiones del gobierno actual.

Para él, la reducción de su pensión es un símbolo de la falta de aprecio hacia los expresidentes y de la desvalorización de quienes han trabajado por el bienestar del país. “No soy yo, es un orgullo nacional. He sido presidente de Bolivia, y no puedo permitir que se me trate de esta manera”, subrayó con firmeza.

El expresidente también hizo referencia a la falta de respeto hacia los que ocupan cargos de liderazgo en Bolivia, sugiriendo que la política de pensiones para expresidentes debería ser más justa y equitativa, sobre todo en relación con las grandes contribuciones económicas que se han logrado bajo sus gestiones. Su crítica se suma a un creciente debate sobre las pensiones de los expresidentes en el país, un tema que sigue generando opiniones divididas tanto en el ámbito político como en la sociedad.

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