Emapa suspende entrega de harina subvencionada a panaderos de El Alto

por NO elaborar pan de batalla

La Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), entidad estatal boliviana, anunció la suspensión de la harina subvencionada a ciertos panaderos de El Alto que dejaron de producir el tradicional “pan de batalla”. Esta medida surge luego de que inspecciones revelaran que algunos panificadores asociados, en lugar de elaborar el pan básico, estaban utilizando la harina para otros productos.

El gerente de Emapa, Franklin Flores, informó que la empresa estatal destinaba hasta cuatro bolsas de harina de 50 kilos a cada horno panificador, ofreciendo el producto a un precio subvencionado de Bs 136. En el mercado, una bolsa de esta harina cuesta aproximadamente Bs 280, por lo que el Estado facilita el insumo a un precio considerablemente menor en beneficio del sector panificador y de los consumidores.

Sin embargo, durante las inspecciones se detectó que algunos panificadores no estaban elaborando el pan de batalla, sino otras masas, como galletas y otros tipos de pan, que no están contemplados en el convenio suscrito entre Emapa y la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia. Ante esta situación, Flores explicó que se están realizando investigaciones para esclarecer el destino de la harina entregada a estos panaderos.

La producción de harina subvencionada y su distribución han sido medidas implementadas para contrarrestar la subida de precios en los insumos básicos, afectada por situaciones como el reciente bloqueo de caminos en el país, que duró 24 días y causó desabastecimiento. Durante este periodo, Emapa redujo la entrega de harina a tres bolsas por panificador, pero con el fin de los bloqueos, la empresa retomó la distribución acordada.

Tan solo en La Paz, entre el 4 y el 8 de noviembre, Emapa entregó 35,000 bolsas de harina, cumpliendo con el compromiso asumido con el sector panificador. Según Flores, este volumen es parte del plan estatal que, para este año, prevé una distribución de 2.400.000 quintales de harina a nivel nacional, cifra que ha ido aumentando en los últimos años.

Flores recalcó que Emapa mantendrá controles estrictos para asegurar que la harina subvencionada se destine únicamente al “pan de batalla”. Advirtió que los panaderos que no cumplan con los términos del convenio podrían enfrentar sanciones, ya que las acciones del Estado buscan garantizar que los recursos se utilicen en beneficio de la población.

La producción y distribución de harina subvencionada por parte del Estado representa un esfuerzo significativo para estabilizar los precios y asegurar el acceso a alimentos básicos. Con estas medidas, se espera que el sector panificador cumpla con su compromiso, garantizando que el “pan de batalla” llegue a las familias bolivianas en las condiciones acordadas y a precios accesibles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba