Destituyen al director de Régimen Penitenciario en Cochabamba por uso ilegal de celular en prisión

En una decisión que ha generado gran revuelo, el director departamental de Régimen Penitenciario de Cochabamba, Tito Arze, fue destituido de su cargo tras revelarse que el excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, brindó entrevistas desde la cárcel utilizando un teléfono celular, lo cual está estrictamente prohibido dentro del sistema carcelario boliviano.

El anuncio fue realizado por el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien no solo confirmó la remoción inmediata de Arze, sino también la imposición de sanciones ejemplares para Zúñiga, actualmente recluido en el penal de El Abra, acusado por su participación en la asonada militar del 26 de junio de 2024.

“El responsable de que se metan celulares ya va a ser destituido el día de hoy (…) está permitiendo que las personas privadas de libertad hagan lo que quieran en El Abra”, declaró Del Castillo, haciendo énfasis en la falta de control en el recinto penitenciario.

Según la autoridad, Zúñiga será sancionado como cualquier otro interno, y como parte del castigo, no podrá recibir visitas durante 20 días, de acuerdo con las normas internas del régimen penitenciario. “Va a estar aislado”, añadió el ministro, subrayando que nadie está por encima del reglamento, sin importar su rango o pasado militar.

La polémica no termina ahí. La abogada de Zúñiga, Silvia Tapia, había denunciado un presunto traslado forzoso del exjefe militar a otro centro penitenciario, lo cual fue descartado tajantemente por Del Castillo. “No hay ningún traslado en curso”, afirmó.

En las entrevistas que Zúñiga logró ofrecer antes del castigo, negó rotundamente haber liderado un golpe de Estado y aseguró que el operativo del 26 de junio fue, en realidad, una estrategia para “aumentar la popularidad” del presidente Luis Arce.

Este escándalo ha reavivado el debate sobre la seguridad en las cárceles bolivianas, el control de dispositivos electrónicos dentro de los penales y el tratamiento a internos de alto perfil. La destitución del director penitenciario en Cochabamba se convierte así en un fuerte mensaje institucional para quienes incumplan con sus deberes.

La ciudadanía, especialmente los jóvenes, observa con atención este tipo de decisiones, exigiendo transparencia y coherencia en la aplicación de las normas. Porque, al final, el respeto al sistema judicial es clave para la credibilidad de las instituciones en Bolivia.

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