Bolivia rechaza la descertificación de EE. UU. y cuestiona su rol en el narcotráfico

En una reacción contundente, el Ministerio de Gobierno de Bolivia rechazó este martes la decisión de Estados Unidos de descertificar al país en su esfuerzo por combatir el narcotráfico. En un comunicado oficial, el Gobierno boliviano calificó esta acción de unilateral y contraria a los principios de cooperación internacional.
El gobierno de Bolivia, a través de su Ministerio de Gobierno, argumentó que resulta “extraño” que un país como Estados Unidos, uno de los principales centros de consumo y tráfico de drogas y armas ilegales, se arroguen el derecho de calificar a otros países en la lucha contra el narcotráfico. En el comunicado, se destacó que este tipo de decisiones unilaterales no ayudan a la cooperación internacional necesaria para enfrentar los problemas relacionados con el tráfico de drogas y armas.
“Resulta extraño en el contexto actual que un país siga queriendo comportarse como juez unilateral en la lucha contra el narcotráfico y se arrogue el derecho de calificar a otros, cuando es uno de los principales centros de consumo y tráfico de drogas ilegales y de armas que sustentan delitos”, señala el texto emitido por el Ministerio.
Este rechazo se produce en el marco de la política exterior de Bolivia, que ha buscado un enfoque integral y soberano en la lucha contra el narcotráfico, basado en el trabajo conjunto con organismos internacionales como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y la Organización de Estados Americanos (OEA). Según el Gobierno boliviano, estas alianzas son clave para abordar el problema de manera efectiva y a largo plazo, sin imponer decisiones unilaterales de un solo actor.
La descertificación por parte de Estados Unidos es una medida que se ha venido repitiendo en los últimos años con respecto a varios países de América Latina. Esta decisión implica una evaluación negativa de los esfuerzos de un país en la lucha contra el narcotráfico, y en muchos casos, la imposición de sanciones. Sin embargo, el Gobierno de Bolivia considera que este tipo de medidas solo generan tensiones y no contribuyen a la solución del problema, que debe ser abordado de manera cooperativa y con el respeto a la soberanía de cada nación.
Bolivia ha expresado en varias ocasiones su compromiso con la lucha antidroga, pero insiste en que esta debe ser un esfuerzo conjunto a nivel internacional. Además, el país ha subrayado la importancia de no permitir que decisiones de este tipo sirvan para demonizar o criminalizar a naciones que están haciendo esfuerzos para enfrentar el narcotráfico dentro de sus propios territorios.
El rechazo a la descertificación de Estados Unidos no solo refleja las tensiones diplomáticas entre ambos países, sino también las diferencias sobre cómo abordar el complejo y persistente problema del narcotráfico en la región. Mientras tanto, Bolivia continúa reafirmando su enfoque soberano y multilateral para enfrentar este desafío global.

